El sábado por la noche, tengo que reconocer, que lo inicie de bastante mala leche por la derrota de la Selección ante Suecia.
Me fui de casa con esa sensación que a menudo nos envuelve de que nos creemos que mejor de lo que somos en realidad, confundidos por los buenos resultados de los clubes de nuestra magnifica Liga.
Mentalmente intentaba dar respuesta a porque determinados jugadores no rinden igual que en sus equipos, pensaba en Casillas, Puyol, Villa, Sabih Alonso, Xavi...
Según avanzaba la noche mi estado de animo fue subiendo, y desde luego la Roja ya no ocupaba ni un segundo de mis pensamientos.
Cuando decidí poner fin al sábado noche, nada más llegar a casa me conecte a Internet para ver si Luis había dimitido o lo habían cesado, nada de nada, el mal humor se volvió a apoderar de mi y decid irme a descansar sabiendo que Alonso se jugaba el titulo mundial en pocas horas.
Cuando me levanté, volví corriendo a conectarme a Intenet para informarme de cómo había transcurrido la formula 1, no podía creerme lo que veía Alonso había ganado el gran premio y el Kaiser había abandonado por rotura de su motor.
Mi estado de animo rebosaba felicidad y euforia, dejando muy lejos la el fiasco del fútbol.
Ahora un día después y con la resaca de que el bicampeonato está muy cerca, ojeando la prensa deportiva la mala leche vuelve a aflorar en mi, todo el mundo en la Selección esconde la cabeza y la sensación de KO se
apodera del combinado nacional, no creo que un cambio de técnico nos vaya a hacer campeones en la próxima Eurocopa, pero si pienso firmemente que por ahí debe empezar un nuevo ciclo ilusionante que consiga meternos en la próxima fase final...aunque el batacazo final siempre nos lo llevemos.